Como dice un verso de hoy…
un continuo probatorio,
soy el gran laboratorio
donde fluye el intercambio.
Antonio Luis de San Pedro
¿Acaso tiene sentido
qué por fuera esté lucido
y por dentro deslucido?
¿Puedo dar por concluido
qué un sentimiento fluido
aporta nuez y no ruido?
¿Dime porqué hacemos cosas?
por ‘tener qué…’ nos son losas
y el ‘debo hacer…’ mismas fosas.
Espinas ‘…por vanidosas’,
un sufrir si son ‘…odiosas’,
y ‘…CON GUSTO ’ aportan ROSAS.
Soy un proceso de cambio,
un continuo probatorio,
soy el gran laboratorio
donde fluye el intercambio.
En mí acontece el recambio
para llegar sin que vaya,
soy esa pequeña baya
en un transcurrir total.
¡Un ser experimental
que va del monte a la playa!
Voy alcanzando la raya
sin salirme del rayado,
un estado continuado
donde el Amor se subraya.
Mas mi secuencia se explaya
sin perder la coherencia,
esa perfecta regencia
que sucede en el Ahora,
modo en que el post y el otrora
es la invariable Presencia.
¡Si se habla por la experiencia
se agranda su contundencia!
Sé que soy ‘reverberancia’
de mi Ahora, La Presencia,
por tanto, soy consecuencia
en el SER QUE ES UNIDAD,
no atañe velocidad
que no se va a alguna parte,
por lo cual, echa el descarte
y entra en AMOR y HUMILDAD.
antonio luis de san pedro.
Oso ermitaño en reposo.-
Desde adentro se me dice
lo que negando lo quise…
“Ponte a hibernar como el oso,
sé de una vez ermitaño,
evita el tanto regaño
y permanece en reposo.
Puede que parezca odioso,
que la razón se interponga,
que el pensamiento se oponga
y delires cualquier cosa:
¡Qué el rosal echa la rosa,
aunque no se le suponga!
Se puede hacer una tonga
de fuegos artificiales,
mas, si estás en tus cabales,
lo mucho que se te exponga
no será más que milonga.
Porque un hecho, ya es un hecho,
y si lo tomas a pecho
o lo llevas sosegado,
ya ningún hecho pasado
se cambia con algún hecho.
De revés o de derecho
te propongo Bendiciones,
tú pon las Aceptaciones
y verás cuánto provecho.
Te nivela ese repecho,
facilita el movimiento,
y sobra razonamiento
que te lleve la contraria,
haciendo la vida diaria
dichosa en todo momento.
Verás que tu pensamiento
te encuentra las soluciones,
claro está, si no antepones
la inquietud como argumento.
Que no existe fundamento
que impida estar en sosiego,
ya que demuestra el apego
cualquier preocupación
y esa manifestación,
se desprende desde el ego.
Nunca es tarde, nunca es luego,
para iniciar el despegue,
que de una vez se reniegue
y se logre el desapego.
Por mi parte aquí te entrego
lo que puede ser versado,
que no atañe echarlo a un lado
sin sufrir las consecuencias
y sabes por evidencias
que has de Aceptar el recado”.
… y una vez sido Aceptado,
doy mi respuesta encantado:
Aquí estoy acurrucado
en mi cama de uno ochenta,
en tanto mide noventa
el ancho de lado a lado.
Me siento balanceado,
con la cabeza en lo alto,
que aminora el sobresalto
de oxígeno insuficiente,
pues la docta de poniente
me hizo hincapié con resalto.
A la médica le exalto
la receta que me ha dado,
respuesta que he recordado
cuando la veo en lo alto,
por el ve tú que yo falto,
que la acerca hasta mi Arure.
Y se aprecia que asegure
cierta asiduidad frecuente
y que disfrute mi gente
de su trato, mientras dure.
Que la vida le procure
una entrega en el servicio,
bondades y no perjuicio,
y su asistencia nos cure.
Que esta décima murmure
como en su tierra escuchaba,
que se le caiga la baba
de sosiego y alegría,
que en toda esta algarabía,
si es que pasa, bien acaba.
Lo que antes me medicaba,
me llega a ser recetado,
de Urgencias han validado
el trato que ya me daba.
¡No se piense que fue pava,
que sería una careta!
Él me quiere en alfa-theta,
que canalice Su Verso,
por si acaso en mi universo
se percibe y se concreta.
Si de una vez se interpreta
y se actúa en procedencia,
con la anuencia de Presencia
que es la única que aquieta.
Esa será nuestra meta,
aunque no sea consciente,
igual que con mi accidente
que pasó sin darme cuenta,
se invalida la tormenta
si se Acepta gratamente.
¡De un supuesto consiguiente,
se me ha dado el preferente!

